Twitter introdujo en la versión móvil de la página web, lo que permitió que el servicio fuese más rápido y más parecido a la versión de escritorio y aplicaciones de Twitter. Según explican en el blog oficial, estas mejoras también llegaron a los teléfonos “no inteligentes”.
En primer lugar, se esforzaron en analizar los datos de los que disponían, comprobar con qué frecuencia se utilizaban las funciones de carga de tuits o cada cuánto suelen tuitear los usuarios. Luego, se esbozaron diversas propuestas como la búsqueda y escritura de mensajes directos, también en marcos HTML/CSS.
Se tuvo un arduo trabajo para contextualizar la anatomía de un tuit, para ser fiel a la estructura y comportamiento de mensajes en bajas resoluciones. La compañía experimentaba los cambios en más de 300 dispositivos móviles que se encontraban en su inventario.






